Te invitamos para que juntas lleguemos a la presencia de Dios en oración y alabanza y que podamos escuchar su voz a través de su palabra. ¡Luego a disfrutar de un sabroso refrigerio!. Y ella dijo: ¡Oh, señor mío! Vive tu alma, señor mío, yo soy aquella mujer que estuvo aquí junto a ti orando a Jehová. Por este niño oraba, y Jehová me dio lo que le pedí. 1 Samuel 1:26-27.-